En estas fechas carnavaleras se reabre el debate: estás a favor o en contra de disfrazarte. Sí, hasta ese punto llega la polarización. La predisposición para vestirse fuera de lo normal se convierte en una cuestión casi de genética. Quienes rechazan la mascarada, suelen aclarar que nunca les ha gustado e infieren que, por esa misma razón, así seguirán hasta el final de sus días….
El orgullo de ser una oveja negra