Se critica a la oveja negra por ser diferente. Yo tengo muchas rarezas, por ejemplo, ser una donadora de sangre obsesiva. Ser una oveja negra puede tener sus extravagancias, no siempre hay que pensar que son malas. Con este regusto por la sangre, de paso, la comparto, ¡que sé que hace falta! Échenme a los lobos….